Saturday, September 22th
LCE: aula 105
EL FUTURO DE LA AUTOEDICIÓN

christian gasser + peter bader + rutu modan + kiko da silva + yvan alagbe
CG:
Durante el encuentro he recogido algunos comentarios que se han ido repitiendo estos días sobre la autoedición, comentarios recogidos desde distintas experiencias, de distintos países,… El primer punto que quiero comentar es que, si queréis ser ricos y famosos, dejad ahora la autoedición. Como definía Max, el éxito de la autoedición es la supervivencia, o usando la frase de Rutu Modan, es el conseguir suficiente dinero con un libro para hacer el siguiente.
La segunda cuestión es que es común en todas las experiencias que hemos visto que todos comenzaron en la autoedición porque, cuando empezaron a hacer cómic, no había alternativas para publicar en sus países; así que empezaron a autoeditarse o, como Frémok, editaron el trabajo de otros autores. A este punto, cuando hay muchas pequeñas editoriales, no sólo en Francia o Alemania, sino también en España… ¿es necesario que los artistas continúen autoeditándose cuando existe ya una estructura para hacerlo?
También quería comentar un par de puntos que no se han tratado estos días, pero que son igualmente importantes. En primer lugar, es un hecho histórico desde hace sesenta años, al menos en Europa, que siempre se premia a los artistas, pero nunca a los editores, nunca se anima o se fomenta a los editores.
Y, para terminar, creo que no somos los mejores para hablar del futuro de la autoedición ya que la mayoría de los que estamos aquí somos ya mayores, y siempre hablamos del cómic sobre papel, pero nunca debatimos las posibilidades de abandonar el papel, de ver otras posibilidades de difundir o distribuir cómic.
De este modo, empecemos con esta primera cuestión… ¿cuál puede ser la razón por la que los artistas continúan autopublicándose?, ¿hay algún sentido en hacerlo?
RM:
No sé exactamente cual es la respuesta… creo que cuando empecé en la autoedición era porque no tenía editor… pero ahora publican mis trabajos en Europa, en América, también en Israel… y continúo haciendo libros, continúo autopublicándome. No creo que sea una cuestión de que tenga sentido o no hacerlo, hay muchas cosas que no tienen sentido… Creo que lo hago porque me divierte, y como es divertido es bueno para mi trabajo… así que continuaré haciéndolo.
CG:
¿Qué piensas tú, Kiko? Perteneces a una generación más joven, ¿cómo ves la situación?
KS:
En principio, lo que caracteriza que siga habiendo autoedición es que la autoedición no se rige las modas, mientras que la edición sí… Si te dedicas a trabajar solo para un editor, y ahora los editores prácticamente dan las mismas posibilidades que la autoedición, pero están asumiendo cosas de la autoedición… pero si seguimos esa norma, esa regla de tres, llegará un momento en que no se renueve, porque no hay una vanguardia sino solamente un comercio, una moda.
Para mi también hay otra diferencia a la hora de dedicarse a autoeditar, y es una libertad que no te da la edición tradicional, tanto temática como sobre todo a la hora de experimentar tanto formatos como grafismos y, narraciones, que a lo mejor no son consideradas comerciales en ese momento.
Antes comentabas que eran los autores los que habían generado estos cambios, pero creo que son los autoeditores los que los han hecho. Una cosa que nos caracteriza a todos los que estamos aquí, y que estamos vinculados a la autoedición, es que nos interesa la edición, no solamente el acto creativo, no sólo crear historias, sino que nos interesa también el proceso de hacer llegar nuestras historias al público… si no, no haríamos autoedición.
CG:
David, ¿qué piensas sobre la autoedición? Eres el único aquí que no te dedicas a la autoedición porque no eres un artista sino que editas una revista, Strapazin, y también tienes una casa editorial, Edition Moderne, que publica el trabajo de muchos autores jóvenes, especialmente de habla alemana. ¿Cómo ves el fenómeno de la autoedición ahora?
DB:
Básicamente creo que un libro es el mejor portfolio para todos los artistas, y si un artista me pide la posibilidad de publicar un libro, yo le doy la oportunidad, sólo hay que tener el dinero para hacerlo. Si quieres publicarte tu propio libro, necesitas el dinero para hacerlo.
Si no tienes experiencia, quizá no te importe, pero si tienes un poco de experiencia, buscar una editorial es lo primero que hay que hacer. Si no encuentras ninguna, cosa que es normal, porque no es fácil, puedes intentar publicarte a ti mismo… y en este caso, creo que es un gran paso publicarte un álbum al menos, quizá puedes unirte a otras personas que quieran y hacer un fanzine. Creo que es más poderoso el enseñar tu trabajo en tu fanzine, es más barato, los gastos no son muy elevados y puedes hacerlo con más gente.
CG
Así, crees que la autoedición es una especie de fachada en la carrera de un artista? Recomiendas a un artista hacer un fanzine con amigos y recorrer festivales para enseñar su trabajo, y conseguir un contacto para hacer un libro?
DB
Si nadie quiere publicarte, y esto pasa a menudo, tienes que ser capaz de presentar tu trabajo impreso en papel, creo que es la mejor manera de hacerlo… Cuando alguien me escribe un mail diciéndome que tengo que ver un trabajo en Internet, o me manda un archivo adjunto, nunca lo abro… creo que no es el buen camino.
Es una buena oportunidad de tener una website, o un blog de diferentes personas que enseñan su trabajo… Esto es una oportunidad, pero creo que el mejor modo de presentar tu trabajo es imprimirlo en papel.
RM:
Estoy de acuerdo con David, pero creo que aunque tengo libros publicados continúo autopublicándome mis trabajos.
Es más fácil tener un editor, es mejor, estoy de acuerdo con esto, pero hay otras posibilidades… Me gusta trabajar con otra gente, hacer antologías, formar parte del mundo del cómic como editora también.
CG:
Dices que te gusta trabajar con más gente… pero ¿es importante para autopublicarse el formar parte de un grupo?
Porque hacer cómics es un método trabajo más bien aislado… ¿Crees que el hecho de trabajar en grupo lo hace más fácil?
KS:
Creo que sí, sobre todo lo que facilita es ver que tus problemas no son únicos, que todos tenemos los mismos problemas tanto a la hora de crear como a la hora de intentar hacer llegar a un editor, o un lector, tus obras. Pero creo que la autoedición no solamente se queda en un escalón profesional… creo que incluso para el autor profesional, que ya es conocido, que tiene muchos lectores, la autoedición o la edición independiente tiene un valor que nunca tendrá una editorial masiva y grande, y es poder hacer aquellas obras en las que probablemente no hay un interés masivo detrás, y hace que aporte al mundo del cómic un valor añadido que a lo mejor en ese momento se ve como algo trasgresor, raro, difícil, pero puede hacer que en unos años revoluciones el mundo de la historieta a algo nuevo, que antes nunca se planteaba un gran editor. El caso de L´Association es muy claro, porque empezaron publicando cosas extrañas en el mercado francés y ahora se ve como algo normal, e incluso autores de L´Association siguen haciendo experimentos que no llegan al mismo número de público que otras obras suyas.
PJ:
Aparte del aspecto cultural, y del aspecto de lo que el autor puede aportar, y que se autoedita para cubrir un hueco de lo que no cabe en el mercado, creo que también está el factor humano de que uno tiene ganas, como explicó Max el otro día, de reunirse con los amigos. Es un asunto de afinidades de grupo de gente que en un momento se conocen y deciden hacer algo juntos, sin pasar por otro filtro, no por un asunto tanto comercial o de proyección personal de su propia carrera, sino como asunto humano de reunirse con otros.
Max apuntaba cuando salió El Víbora, con unas afinidades generacionales, de intereses, y que se conocían todos… en una editorial grande no conoces a todos los autores, y en este caso sí… te reúnes, sales, vas a cenar… Y también hay otro aspecto, otro aspecto humano, que es el del ego… actuamos a veces como los perros, que vamos dejando nuestro orín para que otros nos conozcan, no a través de nuestro editor. Es un factor humano, del ego, que queremos relacionarnos casi directamente no con el lector sino con la obra, y con los colegas… Creo que esto es un factor que no es sólo el de proyección profesional.
KS:
Creo que el tema del grupo también tiene una ayuda incluso cuando no se tienen cosas en común… En BDBanda nos sucedió, nos intentaron incluso meter en un guetto… estos son los autores gallegos y todos tienen algo en común… el problema surgió cuando no teníamos nada en común y no tenían la manera de compararnos unos a otros. Pero gracias a esa sensación de grupo tuvimos, sobre todo en los medios de comunicación, una importancia, una llamada de atención, que no hubiéramos conseguido tener uno a uno… incluso ahora se habla de cómic gallego y nadie sabe de qué están hablando. Para nosotros esto llevaba años, pero el habernos reunido en unas publicaciones conjuntas, aunque no tuviéramos esa unidad generacional, ni de amistad, pero fuera sí que se veía, y parece que estamos todo el día conspirando y haciendo cosas juntos cuando realmente no es así. Pero sí que el colectivo, sobre todo a nivel de prensa, tiene mucha más importancia, una llamada de atención más grande, que la individualidad.
CG:
Esto es algo de lo que hablabas también de Actus, que el hecho de que seáis un grupo os ayuda también… ¿es cierto, como decía Latino, que el hecho de pertenecer a un grupo es como herramienta de marketing?
RM:
Quizá sí… por ejemplo, es más fácil decir que somos un grupo, con buenos artistas, libros buenos,… más que decir mis propios libros, que resulta embarazoso.
Creo también que es una cuestión de control… Cuando trabajas con un editor, puede ser un poco frustrante; tienes que esperar cuando es conveniente imprimir, cuando hay que distribuir, hacer el marketing, promocionar un libro, te controla la publicación... Aunque es más difícil, cuando autoeditas todo está en tus manos, e imprimes como quieres como quieres, cuando consideras que es más conveniente, porque es algo que tienes en tu cabeza,… por eso para nosotros es difícil darle este trabajo a otra persona, aunque sea el editor de nuestro libro.
CG
Como dices, el efecto de grupo es importante en la autoedición, para hacerse un nombre. Pero, por otra parte, cuando te autopublicas haces una cantidad pequeña de libros al año. Y según está el mercado del libro, como decía Latino Imparato, es más difícil introducirse en una librería cuando sólo tienes un libro que vender al año. Así, ¿qué tiene más sentido, unirse a más gente y hacer una editorial cada vez mayor para tener más peso?
RM
Pero no es una cuestión de que si 6 personas son buenas, 60 personas serán mejor… no funciona así, porque si hay más personas hay más argumentos, tienes que trabajar con más gente, y resulta imposible. A lo largo de los años hemos debatido la posibilidad de unir más miembros al grupo, pero consideramos que sería muy difícil trabajar con más… con luchas… creemos que cinco es un buen número para nosotros…
CG
Pero ¿es posible, dentro de un grupo, conseguir la igualdad?, ¿o suele haber una persona que hace lo que los demás no quieren hacer?
RM
Probablemente… Creo que es como en un matrimonio… no estás siempre calculando en tu cabeza… Pero tienes que pensar en lo que te beneficia, lo que consigues del grupo, no sólo lo que das. No hay que pensar sólo en que estás dando más de lo que recibes…
CG
Yvan Alagbé describía ayer algunos proyectos de futuro de Frémok, que van hacia convertirse en un colectivo. ¿Es algun manera de reforzar la idea de colectivo compartiendo no sólo las responsabilidades sino también más participación en el proceso creativo?
YA:
Queremos compartir la responsabilidad pero también fomentar la interactividad entre nosotros. Queremos hacer más claro que estamos trabajando en nuestro propio interés, y tratar de hacernos más fuertes todos juntos.
CG:
Estuve pensando cómo podría ser Frémok en el futuro, y el modo en el que lo describías era muy bueno, muy old-fashion. Me recordó a las cooperativas de los años ochenta… y no sé si cuadraría en la estructura que tenemos hoy en día.
YA:
Creo sí que cuadraría, que necesitamos este tipo de estructura ahora, pero no creo que sea old-fashion para nada… creo que es necesario que volvamos a esto. No estaba aquí cuando Latino Imparato hablaba de la situación de las librerías, pero hemos hablado mucho de la situación… y aunque no hemos hablado del mundo del cómic, creo que es necesario volver a este tipo de estructura, para darle más sentido a lo que estamos haciendo, y no sólo aceptar las cosas como están.
No quiero aceptar si nadie quiere los libros de Frémok en las librerías, si ninguna librería quiere tener nuestros libros… tengo el derecho de vender los libros a otras personas. Si creo que lo tengo que hacer lo hago, e intento encontrar el modo de hacerlo. No quiero pensar que tenemos que aceptar las cosas, no tienen porqué ser así, porque hay gente que diga que es así… Hay muchas personas están tristes y desesperadas, porque no tienen ideales y yo tengo uno, y es Frémok….
CG:
No es el modelo en el que las cosas funcionan en este momento, no creo que sea erróneo, no creo que sea una mala idea…
RM:
No entiendo porqué no funciona así ahora, si funcionaba diez años antes…
CG:
Es un modo de hacer preguntas para conseguir que Yvan reaccione de modo tan agresivo. Cuando haces preguntas, no siempre expresas tu opinión… haces preguntas para obtener ciertas respuestas, y así te comunicas con el público. Y he conseguido la contestación que quería… hemos conseguido tener una visión distinta de lo que tiene que ser la autoedición.
PB:
Creo que lo que dice Rutu, y lo que dice Yvan, es bastante importante, porque creo un grupo de gente tiene más poder que uno solo. Y también es importante que haya una discusión sobre esto, desde el punto de vista práctico, artístico, ideológico, pero por otra parte creo que es también importante que cada uno aprenda por si mismo, que se aprenda mucho sobre la impresión, sobre los colores, porque probablemente cuando lleguéis a ser famosos, o después tengáis un editor, tendréis más experiencia y lograréis una mejor posición para hablar con vuestro editor.
Al principio de Strapazin vendíamos la revista en la calle, en los autobuses, y era bastante divertido hacerlo, pero es algo que no haría veinte o veinticinco años después. Strapazin comenzó hace veinticinco años en Suiza, y siempre deseaba que no viniera gente nueva, y es algo que Christian no diría ahora mismo.
Todas experiencias que habéis tenido son muy divertidas, y es muy importante que la gente joven comience otra vez, porque en Suiza, en los últimos veinte años, no ha surgido ninguna revista nueva de arte. Pero ahora sí que empiezan a surgir, y también en Alemania, hechas por gente joven, y creo que es muy bueno, y muy importante.
MAX:
Ha llegado el momento de confesar porqué estáis aquí… porque los organizadores os hemos traido aquí. Estamos hablando de que estamos en un momento decisivo en el que la autoedición tiene un pasado, pero también tiene un futuro; no sabemos como será el futuro, pero probablemente no será igual al pasado.
Mi experiencia personal es que yo he dejado de editar porque me he sentido ya viejo para eso, y he pensado que es hora de que gente más joven tengan que recoger el testigo. Sin embargo, aquí no he visto mucha gente joven que viniera a recoger la experiencia de los editores exitosos de los últimos años. Esto me lleva a pensar que, puesto que esto parece ser un ciclo en el que en un momento dado los artistas explotan con algo nuevo, lanzan semillas, de ahí crece algo y luego vienen los grandes editores a comérselo, y cuando todo se vuelve a convertir en un desierto surge en otro sitio y de otra manera la autoedición, creo que estamos en este momento en que se nos están comiendo, si es que no se nos han comido ya a muchos, y que en cualquier momento explotará la cosa por otro lado. Lo que me desconcierta es que no veo muy bien por cual y por donde.
XX:
Creo que es pura especulación lo que quiero hacer… pienso que tecnológicamente estamos en muy mal momento para saber cómo será la autoedición en cinco años. Creo que, viendo un poco el desarrollo del cd o la música en los últimos años, hace cinco años no se sabía como iba a ser la publicación de la música y ahora vemos más claro por donde tira la cosa.
Grabarse un cd en casa se ha convertido en una cosa que cada niño puede hacer ahora; imprimir un libro no es tan fácil, pero los precios para hacer un solo libro ha bajado tanto en los últimos años que ahora puedes imprimir un libro con tapa dura, con tecnología digital, por veinte euros, si lo haces en otra país del mundo donde la mano de obra cuesta poco.
Creo que vamos a llegar a un momento en el que el concepto de print-at-home, o bajarte el archivo e ir a una imprenta pública en la ciudad, donde te imprimen el libro por seis euros, en tapa dura, en una calidad espléndida va a llegar, y esto va a cambiar completamente como hemos visto en el mundo de la música, y va a cambiar completamente la industria y el mundo de la edición.
Pero ahora no vemos por donde tira la tecnología realmente y qué papel va a tener el material del papel en el futuro. Es muy difícil saber o ver un poco por donde tira la autoedición y la edición en su conjunto, el mercado de las editoriales está desapareciendo. ¿Cómo puedes hablar de un futuro en un momento donde hay tanto cambio?
CG:
El problema es que en la industria de música tuvieron esos problemas porque no pensaron en lo que podría suceder. A mediados de los ochenta estuve un debate en el que se habló de la música no grabada en cd, pero no se llegó a ninguna conclusión. Pero incluso en un momento en el que no se sabe a donde se va, es muy interesante saber qué opciones hay. Lo que dices es muy interesante… Es posible que haya cambios tecnológicos en los próximos años, pero ¿tenemos que tener miedo de estos cambios o puede ser una oportunidad para la autoedición?
KS:
Yo creo que no… de esto se lleva hablando años, los grandes de la edición en papel llevan discutiendo sobre la desaparición del papel. Pero somos fetichistas del papel, el papel tiene algo que no permite la tecnología, que es poderlo tener en cualquier lugar del mundo a pesar de no tener pilas…
CG:
Pero había también millones de personas fetichistas de vinilos…
KS:
Si, pero creo que no es lo mismo, porque crece de distinta manera. El mercado del disco va más cercano al mercado de la tecnología…
XX:
No estaba diciendo que el papel fuera a desaparecer… no creo que desaparezca, sólo decía que iba a desaparecer el modo de imprimir el papel.
KS:
Si, ha desaparecido ya, ya no se imprime igual que hace diez años.
LI:
Todo lo que publican, que autoeditan, terminan fatalmente vendiendo lo esencial de lo que hacen en las librerías. Este es el problema.
Estoy absolutamente de acuerdo con el discurso sobre el cambio tecnológico que está pasando en este momento, que es mucho más rapido de lo que se piensa. Estoy de acuerdo con Christian cuando dice que hay que hablar de eso, hay que anticiparlo, a diferencia de lo que se hizo con la música, que no se anticipó. No sé, a lo mejor hablamos ahora y se va a terminar de la misma manera…
He visto últimamente una cosa interesante, pero pienso que es un problema de la lectura, de leer, a pesar de que somos fetichistas de papel, no tenemos que olvidar que lo importante es el contenido, más que el soporte, no hay que fijarse demasiado en el soporte… Los cambios ya están en marcha, y quizá somos los últimos en aplicar un esquema como el que decía él, y quizá una de las direcciones que va a tomar todo esto es algo que ya existe. Vi hace poco los primeros ejemplos de soporte electrónico de lectura, que se parecen muchísimo a lo que han sido los iPod en música, algo barato de muy alta calidad, que permite leer como si se leyera en una página impresa.
El problema es que va a pasar lo esencial de lo que ahora se encuentra en las librerías a este tipo de soporte muy rápidamente, y cuando los libreros tradicionales no tengan la posibilidad de vender, se van a poder descargar íntegramente de Internet. Y un oficio como el mío va a desaparecer, no hará falta la difusión, la distribución o la librería. ¿Qué van a vender las librerías? Los libros como los hacemos nosotros no pueden sobrevivir, y la mayor parte de las librerías van a desaparecer, y desapareciendo estas desaparece el punto de contacto que tenemos con el lector, y hay que plantear la manera de encontrar uno nuevo.
CG:
Estos cambios tecnológicos supondrán un cambio en el mundo de la autoedición, de la edición independiente en el futuro, y se vuelven independientes de la distribución, de las librerías, en el modo de encontrar los lectores de otro modo, o es todavía más arriesgado, con la desaparición de este modo de hacer tradicional.
RM:
A mi me gustan todavía los libros, y el soporte papel, y me resulta muy difícil imaginar que voy a estar igual de satisfecha con mi trabajo en un cd en vez de en un libro. Pero naturalmente es muy difícil imaginar los cambios antes de que sucedan… a lo mejor gana el libro electrónico, pero no lo sabemos todavía, es muy difícil saberlo…
Pero no hay que pensar en el futuro, ahora mismo hay un montón de gente que hace cómics, que puedes ver en Internet, y que tratan de captar lectores. Todavía la publicación es muy fuerte, y la cuestión no es que se lean los cómics en la pantalla o en papel, sino cuándo se volverán electrónicos, cómo se puede obtener dinero de eso…
YA:
Personalmente creo que es una probabilidad, y si sucede tenemos que encontrar la solución mejor, e intentar aprovecharlo a tu modo, porque quizá se de antes de lo que pensamos. Si somos pequeños, y dentro de la autoedición, tenemos que encontrar el modo de hacer otras cosas. Me gustan los libros y aunque el papel desaparezca, la gente va a seguir disfrutando los libros.
Puedo comprar algunos libros, y puedo hacerlos también, y cuando un libro no está disponible voy a una librería y hago fotocopias. Prefiero leer un libro que fotocopias, pero leo fotocopias también, y puedo ver algo sobre la pantalla también… así que puedo imaginar que puedo tener o enviar un pdf de un libro o en otro formato, y puedo leerlo en mi pantalla, y quizá puedo comprarlo si existe.
Quizá hay que ser capaces de poner en Internet, como un pdf o una historia… Si un libro se ha acabado, se pueden colgar en Internet de modo gratuito, o hacer que la gente pague, porque cuando compras un libro no pagas el papel sino el trabajo de un autor. Y aunque esté en la pantalla, sigue siendo un trabajo…
DB:
No me preocupa el futuro tecnológico porque creo que no necesitamos los cómics para vivir, no es una cuestión de supervivencia o algo así. Quizá hay libros más técnicos sobre como pegar nosequé, o como cocinar una buena paella,… este tipo de libros se pueden leer en internet, en la pantalla, como decía Latino… Estoy de acuerdo con lo que decía Latino, que puede que dentro de dos años haya iPods con libros para leer con mucha calidad. Pero los libros que hacemos son algo especial, y es algo de adictos, de gente que le gusta tener un libro en sus manos.
Para poner un ejemplo, yo he publicado libros de Thomas Ott, libros de ochenta páginas que no tenía texto solo imágenes, y todo el mundo podía leerlo en la librería en dos minutos, pero la gente lo compraba porque le gustaba tenerlo en su casa.
Básicamente la diferencia entre el cómic y la música es que la música es para oirla y el cómic es para verlo, para tocarlo, para tenerlo en las manos.
KS:
Hay un ejemplo que me ha sucedido estos días… yo trabajo en El Jueves, en un semanario, y creo que son los que deben tener más miedo a la hora de enfrentarse a este cambio tecnológico, porque la única manera de evolucionar que tiene eso es a raíz de aquellas publicaciones de usar y tirar, que duran poco tiempo. Sin embargo creo que esto no va a suceder en el formato libro por una simple razón, y eso es algo que sucede también en los discos, y que si lo pudiéramos solucionar, lo haríamos, y creo que Internet en los discos es lo que sucede, y por eso funciona tan bien y por eso lo usamos todos.
Aunque cambien los formatos, los reproductores… antes del cd había cintas de música, que parecía que eran la leche y luego desaparecieron y ahora nadie las usa; ahora el cd tampoco es nada del otro jueves porque ahora lo metes en un aparatito que es como un disco duro y tienes muchas más canciones que en el cd; y habrá otra cosa que tenga más capacidad y tenga más posibilidades.
Sin embargo con el libro, han pasado millones de años y seguimos pudiendo consumir libros que si estuvieran en otro formato no serían operativos, no tendríamos posibilidad de entrar a ellos.
Sobre lo que comentabas antes de Internet, de poderte bajar, y perder los derechos de autor porque te la están metiendo doblada por otro lado, porque están bajando por otro lado, eso ya sucede, puedes bajarte colecciones completas, pero prácticamente al momento y traducidas a otros idiomas, y no por eso se dejan de vender los tebeos. Hay tebeos franceses que salen y a los dos días ya está la versión en mi idioma y yo me lo puedo bajar; pero a pesar de que me lo baje, para lo que me vale es para echar una visual y descartar aquella cosas que no me van a interesar. Lo que hace es ahorrarme dinero, en vez de comprármelo, me lo leo primero y después me lo compro, porque seguimos teniendo ese afán de tenerlo, de poseerlo.
Creo que hay una cosa acerca del futuro de la autoedición que me parece que está más cercana que esos cambios y que tiene muchísima importancia para nosotros, que es el tema de paliar errores y carencias, y creo que la carencia más grande que hay es la carencia de distribución; es lo que más nos perjudica frente a las grandes editoriales. Probablemente deberían empezarse a hacer asociaciones de autoeditores para generar distribuidoras únicas, no que uno se distribuyan y otros se distribuyan, y se hace mucha fuerza en nuestras cosas, pero si juntáramos todas esas fuerzas nos ahorraríamos dinero, y fuerzas y quebraderos de cabeza en una cosa que me parece fundamental para poder sobrevivir. Problemas que le veo a eso, el tema de gestionar las ganancias y las inversiones de cada autoeditor, porque no es lo mismo editar obras de doscientos ejemplares que de mil doscientos o tres mil; hay cosas más comerciales, hay cosas menos comerciales, y eso es lo que habría que gestionar. Pero creo que sería una cuestión que nos daría mucho camino ganado para luchar contra las grandes editoriales.
MAX:
Pero esto es lo que han hecho en Francia, y ahora hay que hacerlo aquí. Pero como van con varios años por delante, vamos viendo lo que les va pasando a ellos..
KS:
Creo que el tema no es ir al mercado que ya está hecho. Así como ellos hablaban de abrir un mercado a librerías especializadas, nosotros tenemos publicaciones que pueden estar tanto en bares, en sitios de arte, como en colegios, en bibliotecas, que no están dentro del circuito, y sí se pueden generar unos sistemas de distribución concretos para llegar a ellos.
En Galicia se ha puesto en marcha un circuito de distribución de cómic por todas las librerías, y por todas las bibliotecas, que se está gestionando desde la Xunta de Galicia, pero me parece absurdo hacerlo desde una entidad pública, porque se puede llegar a hacer desde un colectivo o una asociación. Porque el problema de la entidad pública es que algún día cambiará de gobierno, y dejarán de hacerlo, o no les interesará políticamente, y es un esfuerzo que se queda en nada, mientras que si sale de los propios editores se va creando un circuito nuevo, y como iremos por delante y lo conoceremos más que los editores, les será más difícil adentrarse en él.
En el tema de la librería es una putada, porque ellos ya saben mucho más que nosotros porque llevan muchos años vendiendo libros.
SP:
Me parece que no tiene que haber este lío de que el libro electrónico va a desbancar el libro en formato tradicional porque siempre va a haber gente que compre libros. Pero hay cosas de las que no se han hablado, que son los blogs. Hay mucha gente que tiene su publicación semana, y expone su tira, y tiene un público brutal. Y puede ser algo muy interesante, es un camino que se ha abierto… casi todo el mundo tiene un blog, y te da la posibilidad de conocer el trabajo de otra gente, y sería algo muy interesante para explotar de un modo más consciente…
KS:
Pero eso sustituye lo que decíamos antes de la promoción, de darte a conocer, porque yo raramente leo páginas de cómic. Puedo ver imágenes, puedo ver la página, pero me cuesta mucho, por el formato igual, ponerme a abrir y a observar una página de cómic en blog. Pero me descubre cosas de autores..
CG:
Pero eso puede ser un problema generacional porque creo que, por ejemplo, en la música el futuro fue anticipado por personas que eran demasiado viejas, que venían de otra generación y no sabían anticipar como la juventud de hoy los nuevos métodos, porque piensan que el cd o el disco como objeto valioso para siempre.
Imagino que alguien que tiene diez años ahora va a leer cómics y libros con la misma satisfacción que tengo yo cuando abro un libro, porque está acostumbrado a hacerlo desde pequeño.
KS:
La tecnología que tenemos ahora mismo tiene que cambiar mucho para permitirnos poder hacer eso…
CG:
Creo que lo que Sonia dijo sobre los blogs es una oportunidad muy grande para la autoedición…
KS:
Hace cosa de seis meses llegaron al periódico unos plásticos transparentes que funcionaban a través del SMS… compras un plástico, en el kiosco, es enrollable, te mandas un SMS y te llega la edición electrónica, que era bastante sorprendente aunque solamente funcionaba con texto, no con imágenes, porque era con dos colores, blanco y negro… eran imanes, y cuando llegaba el mensaje, el negro subía y el blanco se convertía en el hueco que quedaba.
Probablemente eso sea más cercano porque puedes leerlo en cualquier sitio, y no tienes que estar enchufado a un ordenador.
IR:
Solo un punto… las películas no mataron al teatro, la televisión no mató el cine, el dvd no mató la televisión, y los ordenadores no han matado nada… todo sobrevive al mismo tiempo. Así que no creo que tengamos que tener miedo al futuro de la edición.
Y lo único verdaderamente bueno que está pasando en los últimos años es que el mundo se está volviendo cada vez más democrático por Internet, y la gente encuentra cosas más fácilmente, y se pueden distribuir las cosas más fácilmente, y puedes sentarte en un sitio pequeño y sin conexión, en el que no conoces a nadie, y puedes hacer una web, y después de varias semanas puedes ser un éxito internacional. Y esto es algo que no podías hacer hace diez años, tiene un potencial enorme para el futuro, quizá no para nosotros, pero sí para la gente joven que está empezando ahora.