Jueves, 9 de Octubre
LCE: patio
EN DIRECTO: CON TRAZO Y PALABRA... pere joan
Unir la acción de dibujar con la reflexión simultánea. Verbalizando el porqué de lo que estoy haciendo, sin guión previo. El acto de dibujar, más o menos intuitivo y espontáneo, dará pie a consideraciones de carácter general sobre la naturaleza del dibujo. Una acción continuada, que deje un rastro gráfico y la teorización simultánea. El flujo de conciencia, forzado y prolongado, escaneado y proyectado simultáneamente.

Pere Joan comienza a publicar comics en los años setenta en revistas como Cairo, El Vibora, Star o Complot. Entre sus obras más destacadas figuran Pasajero en Tránsito (1984), El cielo de septiembre (1987), La lluvia blanca (1987), La Muerte Húmeda o Mi Cabeza Bajo el Mar, obra que fue galardonada como el mejor cómic en el Saló Internacional de Barcelona en 1991. Glénat publicó en su colección "Integral" una recopilación de sus mejores obras en blanco y negro bajo el título de El Hombre que se Comió a sí Mismo (1999). Dentro de su carrera también hay que destacar su faceta de ilustrador y autor de cómic infantil, además de nombrar su obra mayor 16 novelas con hombres azules (1996), obra que mezcla cómic, ilustración, relato, novela, greguerismo, filosofía y poesía. Autor y responsable de la fenecida revista vanguardista Nosotros Somos los Muertos, y coeditor, junto con el autor catalán, Francesc Capdevila Max, el sello editorial independiente Inrevés.

La propuesta consiste en unir la acción de dibujar con la reflexión sobre este hecho. Acción y reflexión simultáneas. Se trata de que, al tiempo que voy dibujando, voy verbalizando el porqué de lo que estoy haciendo, sin guión previo. Unir este acto de dibujar, más o menos intuitivo y espontáneo, a consideraciones de carácter general sobre la naturaleza del dibujo. Se pretende una acción continuada, que deje un rastro gráfico y la teorización simultánea. Siempre y cuando ésta teorización se produzca, pues se entiende que no todos los gestos, todos los trazos, son susceptibles de provocar ideas nuevas.
La actitud abierta con la que se pretenden realizar estos dibujos no la equipara en modo alguno a los dibujos completamente automáticos, los llamados dibujos de teléfono, que uno realiza sin pensar mientras hace otra cosa simultáneamente. Sino que son dibujos autoconscientes y más en este caso, en que se simultanean con la reflexión sobre las cualidades, posibilidades y características de esta actividad.
El punto de partida es el flujo de conciencia, forzado y prolongado, del acto de improvisar dibujos.
Flujo de conciencia: Ir dibujando sin dictado previo, sin tema unificador ni referentes narrativos. Sin pausa.
Forzado: Entorno excepcional, en un lugar público y en una actitud alerta dispuesta a analizar lo que pueda servir de reflexión general sobre la actividad.
Prolongado: Se proponen sesiones de cuatro horas, para provocar la aparición tanto de reiteraciones como de novedades de registros. Volver sobre los temas, los modos y los tics propios para hacerlos más evidentes.
La actitud de apertura e improvisación no convierte a estas sesiones de dibujo en algo naif, pues , además de la verbalización simultánea, hay algunos puntos de partida ya intuidos o explorados que evitan empezar de cero. No se trata de una actuación sin red y sin un bagaje previo. Están claros algunos de los temas que inevitablemente surgirán y se desarrollarán:
La deformación de la figura y las proporciones
La necesidad del rostro y del personaje.
Acercarse a la caricatura y huir de ella
La narración dentro de una sola imagen
La necesidad en ocasiones de prolongar la narración
El gesto espontáneo y la liberación del racord narrativo
Lo orgánico del trazo
Los tics, los temas obsesivos, y las derivas y posibilidades que van surgiendo
El trazo masculino y el femenino
El placer y el trabajo
La consciencia de las limitaciones, el estilo definido por las propias limitaciones
La acción:
La acción se concreta en sesiones de cuatro horas diarias y continuadas.
El lugar debe ser un lugar con flujo de gente, no necesariamente especialista en dibujo. Debe haber una interacción entre el paseante curioso y el dibujante, que atenderá a las preguntas o, si se tercia, propuestas del transeúnte ocasional. Esto provocará la salida del ensimismamiento del dibujante y puede despertar temas de reflexión no previstos. (¿dibujamos, aun cuando dibujamos en diarios personales, para uno mismo o para otros?).
Como tema concreto y contrapunto de la deriva casi automática, cada día se realizarán algunos dibujos referentes a la actualidad aparecida en la prensa del día, desde el punto de vista conceptual, no meramente ilustrativo.
Todas las sesiones serán retransmitidas por una cámara en tiempo real o, si ello genera una dificultad de encuadre de la cámara por la posición del dibujante, se pueden ir escaneando y ser mostradas en La Casa Encendida, simultáneamente a las intervenciones del Encuentro, en el lugar que se considere oportuno. Estaría bien disponer de un programa que permitiera mostrar las últimas imágenes dibujadas o escaneadas y alternarlas con la secuencia completa del trabajo realizado hasta el momento.
Pere Joan
