Viernes, 9 de Octubre
LCE: patio
edmond baudoin

Artista, ilustrador y escritor de novelas gráficas, dejó la escuela para realizar en el servicio militar, y a la edad de treinta y tres años dejó su trabajo para dedicarse a su sueño infantil: dibujar. Al mismo tiempo se inició igualmente en el mundo de la danza contemporánea, que influyó mucho en su trabajo como historietista.
En 1981 publicó su primera novela gráfica, que inició su gran trayectoria autoral, además de ilustrar textos infantiles y para adultos. Aunque suele escribir sus propios guiones, ha trabajado con Le Clézio, Fred Vargas, Frank, Jacques Lob, L’abbé Pierre, Céline Wagner, Tahar Ben Jelloun, Philippe Chartron o Carol Vanni.
Ha obtenido diversos premios en Angoulème, como mejor álbum en 1992 y mejor guión en 1995, y fue profesor de arte en la Universidad de Québec, de 1999 a 2003.

CG
EB fue un autor un poco al margen del cómic francófono. Empezó su carrera como autor de comic bastante tarde en su vida, y tenía más de treinta años cuando empezó a dibujar comics, en los años setenta, pero en vez de hacer comics de aventura, o de humor, como se hacía por aquel entonces en Francia, EB hacía cuentos, que no correspondían en nada a lo que se hacía por aquél entonces. Son obras en blanco y negro, algo muy particular, con más dibujo puro que el dibujo de comic francés clásico; eran narraciones muy personales, íntimas, autobiográficas. Pero EB es un autor real, un artista que crea su obra sin sacrificar su integridad, sin hacer ningún compromiso.
Y de repente, a finales de los años ochenta, y principios de los noventa, cambió todo. EB, que estaba un poco marginado, se convirtió en el modelo de los jóvenes franceses, una generación a la que gustó muchísimo, que quería expresarse en comics distintos de los clásicos.
Con L´Association, EB se convirtió en e l centro del comic, la renovación del comic en los noventa, es una renovación que sigue practicando el mismo, sin cesar en su obra.
EB es un gran autor, con muchísima obra, ha publicado cincuenta libros, y tres han logrado franquear los idiomas: son Piero, El Viaje y Los Cuatro Ríos.
En nuestra conversación vamos a centrarnos sobre todo en estos libros, que muestran aspectos distintos de la obra, del trabajo, del estudio de EB. Así, vamos a empezar por Piero, que es una autobiografía. Una vez me dijiste que para ti era el núcleo de tu obra, porque explicas tu relación, y la relación con el dibujo.
EB
En este libro explico cómo aprendí a dibujar, cuando era niño, cómo dibujaba. Creo que todos los autores de comics, o la mayoría de ellos, dibujaban ya cuando eran pequeños; es una enfermedad que se adquiere muy pronto, y yo son uno de ellos.
Durante mucho tiempo no tenía dinero, y para ganar algo con el dibujo, iba a las escuelas y explicaba cómo veía los niños, y con ellos explicaba cómo aprendí a dibujar, y veía los ojos de los niños cómo brillaban mucho, les gustaba mucho. Así que pensé que tenía que escribir un libro para que les gustara a los niños, para que me quisieran.
CG
¿Qué quieres decir con esto?
EB
Mi hermano estaba enfermo, tenía una enfermedad de los pulmones; sigue viviendo, está bien, pero no podía salir mucho a la calle, no podía ir a jugar al fútbol, ni divertirse como los demás. Mi hermano tenía dieciocho meses menos que yo, así que yo me sentía muy solidario con él, y me quedaba con él en casa… No había mucho dinero, pero mi padre trabajaba en una oficina, y tenía mucho papel en el que podíamos dibujar; traía el papel usado, y lápices, y dibujábamos, dibujábamos…
No fuimos al jardín de infancia, porque mi padre no quería que uno fuera y otro se quedara en casa, así que no íbamos. Y cuando llegamos a la escuela, no entendíamos que los demás niños no supieran dibujar, pensábamos que todos dibujaban como nosotros.
La escuela es algo social, una entrada en la sociedad, y nosotros sí que sabíamos dibujar, y brillábamos gracias al dibujo: es como el que corre rápido en clase de gimnasia, y está muy contento porque es mejor que los demás; así que cuando teníamos clase de dibujo, estábamos encantados.
A los catorce o quince dejé la escuela, y sólo había dibujado en la escuela, donde dibujaba mucho sobre las mesas, que deben tener todavía mis dibujos. Me ponían siempre en la misma mesa, desde principios hasta final de curso, para no estropear más mesas. Es lo que explico en el libro.
Es divertido, porque es la historia de un mal alumno, que lo único que hace es dibujar. Y en Francia este libro fue homologado por la educación nacional; los maestros, los profesores pueden usar este libro para que lo lean los alumnos.
CG
Lo que es interesante en esta historia de relaciones entre tu hermano, el dibujo y tu, es que cuando se planteó la pregunta de qué ibais a hacer de mayores, y ambos estabais obsesionados por el dibujo, solo Piero pudo ir a la Escuela de Bellas Artes... ¿esto te hizo sufrir?
EB
No, yo sabía que sólo mi hermano podía seguir las Bellas Artes, porque era un poco estúpido que dos niños fueran a estudiar Bellas Artes, para una familia que no es rica… es una escuela para los ricos, no es una escuela a las que se pudiera mandar a dos hijos en aquella época… hoy en día quizá si, pero no por aquel entonces.
Mi hermano iba a ser el artista, y para mi, si el iba a ser artista, pues yo también; estaba tan pegado a mi hermano que era como si yo también me fuera a convertir en artista, así que no me importaba que fuera mi hermano el iba a la escuela de Bellas Artes. Era muy bueno, pero el arte contemporáneo que se daba en la escuela es muy dogmático: por aquel entonces dominaba el arte abstracto, igual que hoy en día es el arte conceptual, y a mi hermano le asqueó el arte, y se volvió… Tenía una beca en París, con una vivienda y todos los medios para hacer arte, pero a los veintitrés o veinticuatro años lo abandonó todo, pensó el arte era una mierda y no quiso hacer más arte. Así que nunca más volvió a pintar, y empezó a ganarse la vida con la decoración. Pero ya no quiso ni pintar ni dibujar. Así, es como si me pasara la antorcha, diciendo “ahora te toca a ti”.
CG
Lo que me interesa en tu biografía es que aprendiste y te dedicaste una profesión normal, viviste como un buen profesional en tu campo hasta los 33-34 años, cuando decidiste dejarlo todo….
EB
A los treinta años decidí parar con lo que estaba haciendo. Yo era contable, y pensé que no me quería morir así, siendo contable. A los treinta años todos tenemos una depresión, pensamos que ya somos mayores, así que pensé que si seguía así, estaba jodido!
Así, quise abandonar esta profesión, pero tenía dos hijos y no es fácil… Durante diez años fui muy pobre, pero en los países ricos es distinto ser pobre que en otros países como la India o África. Era pobre, pero los amigos me daban ropa para los niños, comíamos macarrones mañana, tarde y noche…
CG
¿Por qué empezaste a hacer comics? ¿Qué es lo que te atraía en este medio de expresión? Sobre todo de la manera tan atípica como empezaste…
EB
Fui atípico porque no conocía los comics, no leía comic, leía libros… yo solo quería dibujar. Pero empecé a hacer exposiciones, quería ser ilustrador, ilustrador de libros para niños, pero no conocía los comics.
En una de mis exposiciones pasó alguien que vio que lo que estaba dibujando podía convertirse en comic, y pensé que quizá así me podía ganar la vida, así que lo hice, y me publicó mi trabajo… no me permitió ganarme la vida, pero con esto descubrí que me gustaba contar cuentos, historias.
Fue un periodo muy difícil, porque era muy pobre, pero tenía ganas de dibujar, dibujar, dibujar… abandoné la profesión que tenía, era jefe de personal, y algo importante; ganaba dinero, eso no es importante, pero tenía un buen sueldo. Y de repente compré una mesa de dibujo, lo compré todo, organicé mi habitación como si fuese un taller, y lo dejé todo, presenté mi dimisión y empecé a dibujar… Pensé que podría dibujar, pero pasaron días, días y días, y mi cabeza estaba vacía, y no sabía qué hacer, no ocurría nada, y esto fue muy difícil; fue un periodo durante el cual me pregunté si no tenía que volver a mi trabajo, porque pasa un mes y nadie te paga, pero tampoco estaba de vacaciones, no era nada, y nadie esperaba nada de mi, nadie pensaba que me iba a convertir en artista, no había ningún anuncio que dijera que me iba a convertir en un artista.
Fue la poesía la que me ayudó, eso es importante por si alguien quiere tirar la toalla. Escogí dos poetas: uno de la tierra, Neruda, y otro del cielo, Rimbaud, y me impuse ilustrar estos dos autores, y la máquina empezó a funcionar. Nunca he vendido esos dibujos, pero empezaron a llegar a la cabeza, y por otro lado los comics me hicieron ver que me gustaba explicar cosas, y seguí explicando. Y si en los comics inventé cosas novedosas es porque yo no conocía ese mundo, y como lo desconocía hacía lo que me venía a la cabeza… comencé haciendo autobiografías porque leía mucho, y los libros casi siempre son autobiografías.
CG
Cuando hiciste comics ¿no estabas marcado por lecturas como Tintín?
EB
No, nunca había leído ni Tintín ni Lucky Luck… los únicos libros de comic que había leído eran comics baratos, rotos, que nadie veía en la escuela… había cosas de este estilo en stocks, una cosa larga… Pero esto no me iba ayudar a hacer comics.
CG
Desde el principio empezaste a hacer comics muy personales, autobiográficos, en una época en la cual en Francia no existía en absoluto. Cuando publicaste tus primeras narraciones, ¿te diste cuenta de que eras un innovador? ¿Te lo dijeron o no querías ni saber en donde te situaban?
EB
No, no lo sabía. Fueron los críticos de comic los que me mostraron que estaba haciendo algo que no era lo normal. Mi editor me publicó los comics, pero no me dijo que era novedoso. Empezaba a mirar otros comics, y los primeros comics que miré y estudié fueron los de Muñoz, que me parecía muy cercano, me gustaba. De lo demás, pues no entendía mucho, la verdad…
CG
En los años sesenta, en los Estados Unidos, fue el principio de la autobiografía
EB
Si, pero lo descubrí después. Descubrí a Crumb porque mi editor me lo mostró… pero me daba todos los periódicos en inglés, y yo no hablaba inglés, así que sólo miraba los dibujos. Mi editor me mostraba Crumb, Spiegelman, Robial... A lo mejor él tampoco leía los comics, pero le gustaban los dibujos, las imágenes,…
CG
No sé si has dicho alguna vez, pero creó haber leído u oído en algún sitio que en tu primera publicación querías empezar con una autobiografía para sacar esto de dentro, y luego llegar a la ficción.
EB
En el primer libro saqué todo lo que soy yo, cuando era pequeño, cuando tengo catorce años, cuando tengo treinta años, cuando soy viejo… He escrito un libro en el que estoy yo todo el rato, siempre yo, el mismo hombre, el viejo que mira al pequeño, el pequeño que mira al viejo… Entonces no era viejo, ahora sí lo soy, pero por aquel entonces tenía cuarenta años con el primer comic que escribí.
CG
Estas ganas de hacer autobiografía, siempre hay esta honradez en tus comics, desnudarte y presentarte tal como eres… ¿de dónde viene esta necesidad?
EB
Yo conocía las novelas, no los cómics, pero sí la pintura, me gustaba mucho y miraba la cara en las pinturas… ¿qué hace un pintor cuando pinta a alguien?... Rembrandt… ¿por qué hizo tantos autorretratos?, ¿qué quiere decir hacer un retrato de alguien? No existe, no se puede hacer un retrato de alguien porque hay una máscara, con la nariz, los pómulos,… si se quiere pintar lo que está detrás de la máscara, no se puede hacer y no es muy interesante, porque si arrancas la faz está la sangre, el hueso, la muerte…
Cuando se hace el retrato de alguien, siempre hay un propio retrato… si yo hago tu retrato, ¿qué es lo que tu me aportas a mi? ¿qué es lo que despiertas en mi persona si hago tu retrato? ¿qué es lo que hace subir hacia mi conciencia? Leonardo da Vinci, cuando pintó la Gioconda, pintó su autorretrato.
Yo sabía en los pintores… y ya que no se puede inventar algo más, hay que intentar hacerse a si mismo, y a partir de uno mismo hay que ir hacia el mundo, hacia lo universal, porque yo solo no soy interesante….
CG
Lo que acaba de describir, este momento clave donde la autobiografía se convierte en algo universal…
EB
En el mundo del comic, muchos dibujantes son muy ombliguistas… y si yo hago un pipi azul, no interesa a nadie…
CG
La reflexión sobre la pintura, sobre el autorretrato, te ha permitido llegar a algo universal….
EB
Si, es mi reflexión sobre la pintura. La pregunta es siempre la misma… si yo hago algo ¿los demás viven también las cosas que yo hago? Si soy un mal alumno ¿los otros son también malos alumnos? Si yo me quiero dibujar como Piero ¿los demás tienen también las mismas preguntas? Quizá no con el dibujo, quizá con la música, con la danza, el teatro, el cine… Pero yo hablo a otros que quieren soñar el sueño de la vida.
CG
La verdad en la autobiografía ¿qué es? Confiesas haber mentido, ¿Qué es la verdad en la autobiografía? ¿Es estar cerca de lo real o buscar algo más?
EB
Cuando hago libros que no son autobiográficos, como El Viaje, digo más cosas de mi mismo, y más justas, que cuando hago autobiografía, donde invento mucho, miento mucho. Y miento menos cuando creo otros personajes, porque te puedes esconder detrás de la máscara
CG
Hablamos de El Viaje, que es un álbum que has hecho para Japón, antes de publicarlo en Francia… Luego hablaremos de la técnica, pero como estamos hablando de la autobiografía, de lo personal, voy a tratar de describirla en pocas palabras: es la historia de Simón, un hombre de unos treinta años de edad, que está casado, tiene un hijo, tiene éxito en su trabajo, vive en un piso muy bueno, lleva una vida muy armoniosa, muy bonita, pero de repente no soporta las tensiones y le parece estar rodeado de calaveras, de cadáveres por todas partes, y tiene un ataque de pánico y coge un tren y se larga, se va a cualquier sitio. La historia nos cuenta que no es sólo un desplazamiento en el espacio, sino un viaje interior, una especie de viaje iniciativo, de un hombre que pasa por una crisis.
¿Dices que en este libro explicas más sobre ti mismo que en tu propia autobiografía, porque es una parte de tu historia…?
EB
Si, si…
CG
Mientras hacías la historia ¿te dabas cuenta de que ibas a hablar de ti mismo? ¿o te diste cuenta después?
EB
Hice un libro para Francia que se llamaba El Primer Viaje, y que explicaba esto que dices. El libro se detiene cuando el hombre se sube al tren y se va, y ahí se termina. Los japoneses me contactaron y querían que hiciera un re-make de este libro; yo les dije que lo tradujeran sin más, pero no querían traducirlo, porque en Japón no se entendía que se terminara así, querían saber qué pasaba después, tenía que explicar lo que pasaba luego, pero yo no sabía lo que pasaba después. Así, la primera parte es autobiográfica, pero la segunda parte no, y Simón hacía esto, y hacía aquello…
Yo trabajaba muy rápidamente, y a veces para este libro hacía siete páginas al día. Yo veía cómo se hacía el seguimiento, es como si yo te contara una historia, y sí que he inventado, está claro, pero la esencia de la historia, el dejar su vida y empezar una aventura que no se sabe a donde nos va a llegar, es mi historia… porque no paro de viajar, en China, en India, en México,… sigo sin saber hablar español, pero llego de México ahora. Pero dibujo, dibujo, no necesito hablar porque dibujo, y ese es el problema.
CG
Has dicho que has hecho El Viaje para un editor japonés, Kodansha, que suele invitar a muchos autores europeos y americanos a colaborar con ellos, les invitaba a Japón para trabajar allí. La mayoría de estos álbumes fueron fracasos y al público no les gustó, pero El Viaje sí que gustó, tuvo bastante éxito… ¿por qué los lectores japoneses se han enganchado a este libro? ¿por los dibujos o por la historia?
EB
No lo sé, no sé porqué se han enganchado… lo que sí se es que los editores japoneses invitan a trabajar a muchos autores europeos, y es porque querían ser los primeros en editar, y lo lograron con los dibujos animados. Querían a los mejores autores de Europa para que trabajen con ellos, en sus periódicos, para que los autores japoneses se den cuenta de lo que se hacía. Era un cálculo de guerra… era la guerra. En Japón siempre están en guerra, no en Europa… y en América también, nosotros no.
Yo recibía libros de dibujantes japoneses que alardeaban de copiarme, yo no veía en qué me copiaban pero ellos decían que me copiaban.
CG
¿Te sientes próximo a cierta tradición del dibujo o escritura japonesa? Con el dibujo como escritura…
EB
Si… luego voy a explicar la relación entre el gesto y la escritura… pero sí, he aprendido mucho de ellos, he hecho ochocientas páginas para ellos, aprendí mucho porque hay muchas páginas para hacer dibujos. En Europa, en el mundo del comic, el editor siempre cree que es demasiado caro. Si hacemos a alguien que enciende un pitillo, hacemos una sola imagen, pero en Japón no, allí tenía cinco páginas para hacer que mostrar cómo se encendía el pitillo, y entonces se puede jugar sobre el gesto, toda la gestualidad, y es muy interesante psicológicamente, ver cómo el personaje está en la viñeta, se pueden tener silencios, momentos vacíos, cosas que no se pueden hacer aquí. No vamos a entrar en la técnica, pero es muy interesante, aprendí muchísimo aunque no lo utilizo cuando trabajo para Francia. Me ha enseñado muchas cosas…
CG
Simón es sintomático, es el tipo de personaje que te gusta, es un hombre, que ya no es muy joven, pero que sufre de cierto desgarro interior, o exterior, como muchos de tus personajes… ha llegado un momento en su vida que aparecen muchos caminos, dudas, responsabilidades, caminos que se abren y otros que se cierran… ¿Qué te interesa en este tipo de personaje?
EB
Creo que todos los autores de comic, cineastas, creadores… se abren un poco. Si digo que soy pequeño, soy guapo, mis padres son ricos, tengo un 4x4, y a los sesenta años tengo muchas mujeres conmigo, pues nadie lo lee, uno se muere de asco leyendo algo así.
El desgarro nos hace progresar, no hay un libro en el que no haya un desgarro en algún sitio, incluso Tintín tiene sus desgarros. No se puede hacer una historia si no hay un desgarro. Es cierto que para mi el desgarro es más evidente, moriré con el desgarro porque no he logrado pegar todos los trozos, pero mi vida me gusta, es bonita, con el desgarro… que sangra.
CG
Es en este contexto, en tus historias hay una relación entre el hombre y la mujer que tiene mucho peso.
EB
Sí, como en mi vida… Intento entender a la mujer, no lo logro, pero lo intento… mi madre una vez hizo, lo intentó pero no lo logró… y luego muchas mujeres han venido a intentar arreglar el problema que soy yo, han intentado arreglar el personaje, no lo han logrado pero han trabajado muy bien… así que intento rendirles un homenaje.

CG
Dibujas muy bien a las mujeres, dibujas muy bien el amor… una pregunta indiscreta: ¿qué es lo que te gusta cuando dibujas un cuerpo de mujer, una cara, el cabello?
EB
Es la alteridad, porque es otro mundo la mujer, con otra visión de la vida. Aunque seamos amigos… yo no hablo de lo social, hablo de relaciones de seres humanos, entre los seres humanos, y me parece extraordinario. Si los hombres no se hubiesen tirado la manta hacia ellos, los hombre han pintado y las mujeres no han podido durante miles de años… pero si a la mujer no se le hubiese prohibido pintar a lo mejor sí hubiera habido muchos cuadros de hombres desnudos, como hay mujeres desnudas. El problema del hombre es la mujer y el problema de la mujer es el hombre, y hay que intentar comprenderse, ser amigos, amarse…
CG
Cuando se leen tus álbumes, aparece una sensación de soledad en las relaciones con el otro sexo…
EB
Yo quisiera convertirme en mujer, no lo voy a lograr… pero paso la vida entera intentando convertirme en una mujer, al menos entenderla, pero no lo voy a lograr… quizá podría operarme, pero no creo que funcione, la verdad…
CG
Aquí, en la tapa de El Viaje, vemos una imagen clave, de Simón y su cráneo, que está abierto… y hay calaveras que salen de su cráneo. Es una imagen que estaba ya en El Primer Viaje, con una cabeza abierta de donde salen o entran muchas cosas, visiones, es una imagen muy fuerte… ¿Cómo has encontrado esta imagen? ¿cómo se te ha ocurrido esta imagen?
EB
Ya he dicho que mi madre me hizo, pero no lo debió hacer bien porque siempre la tengo abierta, y todo entra y todo sale, y a veces me cuesta, y pongo las manos en la cabeza para impedir que entren o salgan. Soy un poquito esquizofrénico, como todos lo somos.
Cuando era pequeño había una señora que venía a casa, que era psicóloga, y dijo que era fácil ver que un niño tiende a ser esquizofrénico porque nunca pinta la parte de arriba del cráneo, y yo no lo pintaba nunca… yo no sabía qué era la esquizofrenia, para mi era como el sarampión, y no lo quería, entonces dibujaba cascos, sombreros, y cosas… Mis padres no miraban lo que dibujaba, lo tiraban a la basura, no miraban nada.
Hacia los dieciséis años supe qué era la esquizofrenia, pero seguí poniendo sombreros, y mucho pelo. Pero cuando hice El Primer Viaje, con este tío que lo abandona todo, necesita una razón y dejé la cabeza abierta con los pájaros que pasaban dentro, y cuando se publicó recibí una carta de un gran psiquiatra parisino que me decía que había leído el libro, que le había gustado mucho y que lo usaba para explicar la esquizofrenia a sus estudiantes.
Por lo que se ve, a los cuarenta años sigo siendo esquizofrénico, pero bueno, me estoy tratando… no voy a comérmelos a ustedes, me comporto bastante bien.
CG
El cráneo, las visiones que tiene Simón en su viaje, como lector uno nunca cree que es patológico, es algo positivo…
EB
Para mi es positivo ser abierto al mundo. Cuando estoy en la naturaleza, y estoy en un camino, y es bonito, con árboles alrededor de mí, las cigarras, el olor de la resina de pino, mi sudor, el camino, las montañas alrededor, tengo la impresión de que mis átomos están alrededor, no creo que esté solo, y no creo que sea el único a sentir esto, seguro que hay mucha gente que sienta como yo…
O bien mis átomos están en el paisaje, o es el paisaje el que está en mi mismo, y creo que todos somos un poco así. Si dibujo a alguien que está en el paisaje, la sensación real que uno tiene cuando está en un camino así, o en una situación del estilo, es algo sencillo, no hay ninguna locura. Pero yo intento expresar lo que yo siento, lo que yo vivo, si hay que abrir la cabeza, pues la abrimos. Es escritura, considero que el comic es... el dibujo es como una escritura, no pienso el dibujo como dibujo, sino como escritura, y la escritura como dibujo, lo mezclo todo… pienso que se puede hacer un libro con el dibujo, y luego si el dibujo no basta añado la escritura, pero si no basta se pone música, y si no basta se pide a los lectores que se pongan a bailar… quizá sea esto el futuro del libro.
Pero por ejemplo, Tommi Musturi estoy seguro de que puede hacer esto… he visto un libro con cd. En el futuro podremos hacer todo esto, y me gustaría tener su edad para poder hacerlo.
CG
La apertura, me gustaría seguir con este tema… Cuando se habla de tu trabajo se habla del dibujo, pero a mi lo que siempre me ha atraído más que el dibujo es tu manera de explicar, de contar, porque no buscas explicar una historia lineal, bien atada… tienes muchas asociaciones que dejan mucho espacio para los lectores.
EB
Creo que toda creación humana, siempre es algo musical. La música es la base de la creación, que se escriba, letras o novelas, que se haga cine, comic, que se haga lo que sea. Lo que es interesante es si hay una buena música.
Si vosotros estáis aquí es porque ambos estamos haciendo una buena música, y si no nos aburrimos. Estamos bien porque vosotros, en vuestro silencio, podéis hacer una buena música.
Voy a dibujarlo…
Un trazo, la música…
…
El silencio, el blanco…

Aquí he aguantado el pincel… es difícil hacer que no hay diferencias entre el trazo grueso y el trazo más fino… hay música en el pincel… pero lo he mantenido bien… hay poca vida…
Voy a hacer el pelo ahora, el cabello… no voy a hacer pelos, voy a hacer una diferencia de trazos, y vais a ver cómo llega la vida, con otra música…
…
Como veis, la vida llega poco a poco a este personaje, porque con el violín de mi pincel toco notas distintas, pero si añado notas muy finas…
…
Veis que lo que cambia no es que utilice el pincel como el violín, sino que el silencio se está transformando, el silencio ya no es el mismo… y hago música ahora…
…
Hay otras preguntas aquí, otras cosas, con el silencio y la música... y la musicalidad del trazo… hay otras cosas que he podido ver en el mundo entero, y es igual para todo el mundo…

Todos los seres de la tierra están mal… miraba los dibujos de Tommi Musturi y todos estaban bien, eran impecables, pero aquí esto esta mal… y lo puedo arreglar así… todavía no se porqué, y sigo buscando… es la música, es como si se tocara la guitarra, necesitas la nota correcta… lo que no sé es porqué se necesita la nota…
Es la presencia, es como la danza… las manos, siempre nos hemos visto las manos desde que nacemos, pero ahora voy a hacer un gesto abstracto… pero no hay presencia, no hay música, entonces no hay vida… y ahora voy a poner la presencia… y ahora todo cambia… es la presencia, es la música, y si hago gestos con la presencia, hasta mañana por la mañana, siempre será distinto… y es esto el arte, la música… es esto…
Si yo hago un caballo sin la presencia…
…
… está bien dibujado, pero es un caballo…
Si pongo la presencia, si pongo la música, me tengo que convertir yo en caballo… lo tengo que intentar, tengo que creer que soy un caballo, tengo que volver a ser un niño… me río pero no es fácil…

… ahora es otra cosa… recuerdan todo lo que dije antes…
Muchas gracias...